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Este apartado, intenta ser una exposición
de Derecho Sanitario, vista desde la perspectiva de los
Profesionales de la Medicina.
Pretendemos exponerlo de forma que pueda
servir de base para comprender la situación actual e
intentar explicar muchas sentencias, que desde el punto
de vista de nuestros conocimientos, nos parecen
absurdas, pero que tienen su lógica cuando se conoce el
funcionamiento de los tribunales.
Hemos evitado de forma consciente, la
referencia, exposición y análisis de textos legales,
para los que hay juristas mucho más cualificados.
Haremos, eso sí, referencia a sentencias en las que
están implicados Anestesiólogos, cuya lectura permitirá
sacar conclusiones sobre las teorías que a continuación
expondremos.
En España, hasta los años 70, las
denuncias por mala praxis contra los Médicos eran muy
escasas. A partir de esa fecha, comenzaron a
incrementarse, hasta llegar al año 1.999, donde las
reclamaciones fueron muy numerosas, con clara tendencia
a seguir aumentando. Los motivos de éste incremento son
muy variados, pero podríamos destacar los siguientes: la
influencia de la situación en EEUU, la socialización de
la Medicina, que ha traído consigo el deterioro de la
relación médico-enfermo, los abogados oportunistas que
incitan a los enfermos a presentar reclamaciones, la
publicidad escandalosa en los medios de comunicación
sobre errores médicos, el aumento progresivo de las
indemnizaciones que pueden crear expectativas de
enriquecimiento, las técnicas médicas y quirúrgicas cada
vez más agresivas y complejas y por lo tanto con más
posibilidades de complicaciones etc...
A pesar de estas circunstancias, con las
que nos enfrentamos a diario, los Médicos no terminamos
de afrontar unidos el problema y tomamos posturas muy
diferentes: algunos piensan que nunca les van a afectar,
otros prefieren no oír hablar del tema y un amplio grupo
adopta medidas de autoprotección, lo que origina la
conocida “medicina defensiva”.
El Código Deontológico de la Organización
Médica Colegial de España, hace referencia a la medicina
defensiva en su articulo 18:
1.- Todos los pacientes tienen derecho a una atención
médica de calidad humana y científica. El Médico tiene
la responsabilidad de prestarla, cualquiera que sea la
modalidad de su práctica profesional y se compromete a
emplear los recursos de la ciencia médica de manera
adecuada a su paciente, según el arte médico, los
conocimientos científicos vigentes y las posibilidades a
su alcance.
2.- El Médico no debe indicar exploraciones o
tratamientos que no tienen otro sentido que su
protección. La Medicina defensiva es contraria a la
Ética Médica.
A pesar que, desde el punto de vista
teórico, podemos estar de acuerdo con este articulo, la
experiencia clínica diaria nos demuestra que muchas de
nuestras actuaciones profesionales están moduladas por
lo que pudiese ocurrir en caso de denuncia. Y es que,
mientras se sigan dictando sentencias como algunas de
las expuestas al final de éste capítulo, con gran
repercusión en los medios de comunicación, será
inevitable y sobre todo humano, actitudes de
autoprotección. Puede, que el solicitar pruebas
alérgicas, conociendo su ineficacia clínica no esté
dentro de una estricta y correcta conducta ética, pero
¿no lo es menos desde un punto de vista de ética
jurídica, el estar varios años en espera de un juicio, o
el sufrir condenas injustas, a pesar de haber actuado
correctamente? No nos olvidemos que existen sentencias,
algunas en la vía penal, donde se condenan a
Anestesiólogos por hacer estrictamente lo mismo que
hacemos habitualmente en nuestra práctica clínica
diaria. A partir de esta circunstancia ¿es lógico
criticar la medicina defensiva? A pesar de ello, y
contrariamente a lo que pudiese parecer en un principio,
esta práctica médica no origina una mejor calidad de la
asistencia, sino que lleva consigo una pérdida de tiempo
y recursos económicos en exploraciones, analíticas,
hojas de interconsulta etc..., que aunque no son
necesarias, si serían imprescindibles en caso de
denuncia. Un ejemplo muy claro es lo que ocurrió tras la
famosa sentencia de las pruebas alérgicas. Miles de
enfermos vieron retrasadas sus intervenciones
quirúrgicas para ser sometidos a las mismas, siendo
todos los Anestesiólogos conscientes de que la mayoría
de las veces no eran necesarias. Los perjuicios que se
causaron, tanto desde el punto de vista económico, como
los posibles problemas surgidos por el retraso de las
intervenciones fueron muy difíciles de cuantificar.
Posteriormente, los mismos firmantes de la sentencia
reconocieron públicamente su error, pero el daño ya se
había producido. El Anestesiólogo condenado por error
tiene una condena firme, en la vía penal, por
negligencia, pero ¿quién asume el error de los jueces?
¿quién les exige responsabilidades en casos como este?
La labor de los jueces en casos de
denuncias por mala practica médica es muy compleja.
Tienen que decidir sobre una actuación profesional,
altamente especializada, que desconocen profundamente.
Es fácil imaginar las dificultades que tendríamos los
Médicos si tuviésemos que juzgar a un Arquitecto que ha
tenido un problema en una construcción. El problema
sería el mismo. Se trata de saber si un profesional que
ejerce una actividad, cuyos aspectos técnicos se
desconocen, es responsable de un accidente. A lo largo
de las diligencias, los jueces tienen que decidir sobre
múltiples temas puramente jurídicos, pero la decisión
final, la importante, es dictaminar si la actuación
médica fue correcta. Y cuando deciden que no, valorar la
gravedad de la mala praxis. Para ello, tienen que
asesorarse por técnicos, tanto los presentados por la
defensa y la acusación, como los que él crea
conveniente, y posteriormente decidir. En caso de
peritajes diferentes, lo que ocurre en muchas ocasiones,
el juez debe dilucidar en cual basa su sentencia. Es
fácil comprender lo difícil de su labor y las
posibilidades de cometer errores en esta situación.
Un tema muy debatido, y de gran
actualidad, es la creación de los tribunales de
arbitraje. Aunque la posibilidad de una mediación, que
evite la llegada de las reclamaciones a los tribunales
de justicia, parece muy atrayente, la realidad es que a
pesar de la creación por parte de algunos Colegios
Médicos de dichos tribunales, hasta la fecha no han dado
resultados positivos. |